The National Campaign To Prevent Teen and Unplanned Pregnancy
teenpregnancy.org
Search
Research, Resources and Information Home
Manda esta pagina a un amigo.
¿Quieres ponerte al día con la información más actualizada?
Atención jóvenes: Apúntense al Red Electrónico de Jóvenes.
envie una tarjeta electronia
Nueve consejos para ayudar a líderes espirituales
 

Introducción

Las investigaciones empiezan a confirmar lo que desde hace mucho tiempo sabemos quienes trabajamos con adolescentes: que la fe religiosa y la moralidad firme cumplen funciones esenciales que protegen a los jóvenes adolescentes, tanto varones como mujeres, contra las relaciones sexuales prematuras y el embarazo en la adolescencia. Por ejemplo, según la Encuesta Nacional del Crecimiento de la Familia, realizada en 1995, el 48 por ciento de las jóvenes entre los 15 y los 19 años de edad dijeron que aún conservaban su virginidad y casi la mitad de ellas afirmó que el motivo que tuvieron para abstenerse de tener relaciones sexuales era que ello chocaba contra su religión o su sentido moral. Es claro que en la prevención del embarazo en adolescentes, la fe cumple un papel fundamental e importante. Enseñando y predicando los valores religiosos, las comunidades de creyentes ayudan a forjar el carácter de nuestros hijos y brindan respuestas a sus preguntas más íntimas.

Para apoyar a las comunidades de creyentes en este sentido, la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo en Adolescentes, por medio de su Grupo de trabajo sobre valores religiosos y públicos (ver la lista de integrantes en la hoja final) ha recopilado Nueve consejos para ayudar a líderes espirituales y sus comunidades a hacerle frente al problema del embarazo en la adolescencia. Estos consejos resumen un gran caudal de experiencias y conocimientos de líderes espirituales de todo el país. Los integrantes del Grupo de trabajo -dirigentes religiosos y seculares que representan una amplia gama ideológica y una diversidad de tradiciones religiosas- abrigan la esperanza de que estos consejos animen a los líderes de todos los credos y religiones a encarar el tema de los embarazos adolescentes dentro del contexto de sus convicciones religiosas.

Los índices de embarazo y maternidad en la adolescencia han comenzado a disminuir en Estados Unidos, aunque es cierto que con la cifra de casi un millón de embarazos adolescentes por año, nuestro país sigue teniendo los índices más altos en el mundo industrializado. Las comunidades de creyentes reconocen que el embarazo en adolescentes es un problema complicado. También les consta que en su labor con los jóvenes, tienen que competir con mensajes que genera la sociedad en general, y que muchas veces son contrarios a la ética y la moral de sus tradiciones y sus convicciones religiosas. Por eso es tan importante que las comunidades de creyentes lleguen a los jóvenes desde la niñez y los acompañen a lo largo de su adolescencia. Los adolescentes anhelan una guía espiritual, y las comunidades de creyentes se encuentran muy bien situadas para suplir esta necesidad. Las comunidades de creyentes enmarcan las preguntas sobre la sexualidad, muy acertadamente, dentro del contexto de los principios religiosos y las tradiciones morales.

Que Dios los bendiga al proseguir su buena obra de ayudar a los jóvenes a enfrentar los retos morales y éticos que los asaltan día tras día.

Sor Mary Rose McGeady
Presidente y directora ejecutiva, Covenant House International
Integrante de la junta, National Campaign to Prevent Teen Pregnancy
Integrante, Task Force on Religion and Public Values
Abril de 1998

  1. Atienda a la necesidad que los jóvenes tienen de realización espiritual y ayúdeles a encontrar respuestas a las muchas interrogantes difíciles que afrontan. Entre los 13 y los 19 años de edad, los jóvenes comienzan a preguntarse sobre las persistentes incógnitas de la existencia humana. Las preguntas de esta índole pueden ser sumamente intensas y apremiantes para ellos. Muchos adolescentes anhelan tener un marco de principios y de fe que les ayude a tomar decisiones morales y a manejar los problemas cotidianos de la vida que tanta tensión emocional les causan en estos años de transición. También desean ayuda para ver más allá del momento presente. Como las comunidades de creyentes son únicas en su capacidad para brindar la guía espiritual que tantos jóvenes desean, deben acoger esta responsabilidad con energía y consagración.

     

  2. Anime a los padres a que hablen con sus hijos acerca de la sexualidad y la moral dentro del contexto de su tradición religiosa. Muchos padres y madres se sienten incómodos y les da vergüenza abordar el tema de la sexualidad con sus hijos. No es extraño, pero sí es una lástima, ya que los padres son los primeros y mejores maestros del niño en lo que respecta a los valores y las expectativas morales. Una comunidad de fe es el foro ideal para que padres e hijos aprendan a hablar entre sí sobre estos temas tan importantes. Piense en la posibilidad de auspiciar seminarios para los padres, donde se les enseñe a tratar temas delicados con sus hijos, por ejemplo el de la sexualidad humana, de acuerdo con la edad y madurez del niño, y dentro del contexto de su tradición religiosa. Y ayúdeles a los padres a fijar límites correctos para la conducta de sus hijos.

     

  3. Pida a los adultos en su comunidad de fe que ayuden a los jóvenes. Los adolescentes desarrollan su carácter y principios personales mediante el trato con adultos respetados y comprensivos. A veces los líderes espirituales están allí para trabajar directamente con los jóvenes, pero a menudo tienen tantas otras responsabilidades que necesitan ayuda de otros. Si éste es el caso, pida que algunos adultos conocedores y confiables en su comunidad de fe le ayuden en esta importante labor con los jóvenes. Los adultos pueden crear un programa organizado de mentores o quizás algo más informal. Sea cual sea el caso, cerciórese de que comprendan a los adolescentes y que puedan hablar de principios y relaciones dentro del contexto de los principios de su fe.

     

  4. Asegúrese que los niños y adolescentes en la comunidad de fe comprendan lo que dice su tradición religiosa acerca de la sexualidad, el amor y el matrimonio en general, y en particular acerca del embarazo en la adolescencia. Use un lenguaje claro y sin ambigüedades. Los jóvenes tienen que saber y comprender cuál es la posición de su tradición religiosa en materia de sexualidad. Las tradiciones religiosas pueden tener un fuerte impacto sobre los adolescentes, ayudándoles a evitar la actividad sexual y los embarazos prematuros. Pero es necesario que los mensajes sean claros, directos y precisos. Estimule las conversaciones abiertas, sinceras y francas acerca de los retos - y las opciones - que los jóvenes enfrentan en su diario vivir. Las conversaciones sobre la sexualidad, el amor y el matrimonio dentro del contexto de la fe religiosa deben comenzar cuando los niños son pequeños. No se debe esperar hasta la adolescencia.

  5. Aprenda sobre la cultura juvenil contemporánea: qué están leyendo, escuchando, viendo y haciendo los jóvenes. Al comprender el mundo de los jóvenes, se hace más fácil comunicarse con ellos y cuidarlos. La influencia de los medios de entretención es particularmente fuerte en la cultura juvenil. Conozca la música que disfrutan los jóvenes. Vea los programas de televisión que ellos ven, para saber qué personajes podrían quizás imitar. Dé una mirada a las revistas que ellos leen. Con esta información a la mano, estará más capacitado para explorar junto con los jóvenes los mensajes culturales que a ellos les llegan y cómo concuerdan o chocan con lo que se espera de ellos como miembros de la comunidad de fe.

  6. Organice actividades supervisadas para los jóvenes en su comunidad de fe. Los adolescentes necesitan cosas a las cuales puedan decir "sí", sobre todo cuando les pedimos que digan "no" a la actividad sexual y el embarazo antes de tiempo. Anime a los padres y otros adultos en su comunidad de fe para que organicen y dirijan actividades con los jóvenes. Todas las actividades que usted auspicie para los jóvenes -desde las sesiones de oración hasta las excursiones- son oportunidades excelentes para promover el compañerismo y las amistades constructivas. Al formar una sociedad de amigos positiva y con orientación espiritual, usted les ayuda a los adolescentes a tomar decisiones acertadas en materia de la sexualidad.

     

  7. Tiéndales la mano a los adolescentes que no participan en ninguna comunidad de fe. Aunque los jóvenes buscan respuestas a las preguntas espirituales, algunos son renuentes a buscarlas en las instituciones de la religión organizada. Y con frecuencia, los jóvenes que están fuera de las comunidades de fe y que no tienen vínculos con un grupo positivo son los más propensos a meterse en problemas. Un dinámico ministro de jóvenes en California logró hacer contacto con los chicos del vecindario animándolos a estructurar su propio programa juvenil. También pasó sus actividades con jóvenes a un local comercial a media cuadra de la iglesia. Un grupo al cual antes pertenecían unos 30 adolescentes que se reunían en el sótano de la iglesia, ha crecido hasta contar centenares de adeptos.

  8. Celebre los logros y la excelencia. Al dar apoyo específico a la excelencia y los logros de los jóvenes, las comunidades de fe ayudan a crear un ambiente en el que se reduce el riesgo de las actividades sexuales prematuras y el embarazo en adolescentes. Por ejemplo, las investigaciones han mostrado que los fracasos escolares a temprana edad y el abandono de los estudios guardan una relación estrecha con la maternidad o paternidad en la adolescencia. Al fomentar los logros educativos, las comunidades de fe pueden ayudar a convencer a los adolescentes a que completen sus estudios. Organice grupos de estudio, ayuda con tareas escolares y oportunidades de servicio comunitario. Promueva u ofrezca becas para estudios universitarios y vocacionales.

    Celebre también los logros espirituales y no académicos, por ejemplo el trabajo voluntario o la excelencia en las artes. Pueden hacerse ceremonias de reconocimiento durante los servicios religiosos, o se pueden apartar días específicos del año para homenajear a los adolescentes por sus logros en una amplia gama de áreas. Dé a los adolescentes en su comunidad de fe una oportunidad de lucirse, en cualquier aspecto donde tengan intereses o aptitudes.

     

  9. Colabore con otras comunidades de fe, organizaciones vecinales e instituciones que trabajan con gente joven. No tiene que ser una labor que se hace a solas. Si trabajan juntos, los líderes espirituales pueden marcar una verdadera diferencia en la prevención del embarazo en adolescentes. Considere la coordinación con otros líderes para que todos prediquen sobre el tema del embarazo en adolescentes durante la misma semana. O formulen una oración específica para todos los jóvenes que tengan frente a sí decisiones en materia de sexualidad y relaciones. Acuda a las asociaciones de clérigos, a concilios ecuménicos y a otras redes religiosas locales en busca de apoyo y colaboración en el manejo de este y otros importantes temas para los jóvenes. Y recuerde que otras instituciones públicas y privadas pueden convertirse en socios importantes que ayudan a los jóvenes en su comunidad de fe: por ejemplo, las escuelas, los departamentos de salud pública, la YMCA y la YWCA (asociaciones de jóvenes cristianos), los clubes de niños y de niñas, las bibliotecas y los centros recreativos.

Grupo de trabajo de religión y valores públicos

Presidente
William Galston
Catedrático, Facultad de Asuntos Públicos, University of Maryland

Integrantes
Joan Brown Campbell
Secretario general,National Council of the Churches of Christ in the USA

Thomas Davis
Presidente, Planned Parenthood Clergy Advisory Board

Reverend Willie Davis
Director ejecutivo, Monroe Council on Teen Pregnancy

Jean Bethke Elshtain
Catedrática Laura Spelman Rockefeller, Ética social y política,
Facultad de Teología, University of Chicago

Amitai Etzioni
Fundador y presidente, The Communitarian Network

Patrick Fagan
Miembro docente William H.G. FitzGerald, Family and Culture,
Heritage Foundation

Wade Horn
Presidente, National Fatherhood Initiative

Sor Mary Rose McGeady
Presidente y directora ejecutiva, Covenant House

William Potapchuk
Director ejecutivo, Program for Community Problem Solving

Jeannie Rosoff
Presidente, Alan Guttmacher Institute

Kenneth Smith
Consultor, The Chicago Communities Trust

Pat Funderburk Ware
Presidente/Director ejecutivo, PFW Consultants, Inc.

Barbara Dafoe Whitehead
Autora y codirectora, The National Marriage Project

Dan Yankelovich
Presidente, Public Agenda Foundation
Presidente de la junta, DYG, Inc.

 

 
 
 
 
About Us Contact Us FAQ Sitemap